domingo, 7 de agosto de 2011

El sexo anal


El tema de la estimulación anal ha tomado gran popularidad. Se oye de las prácticas sexuales anales en programas de televisión y radio, causando interés e inquietud. Se creía que la estimulación anal era una práctica homosexual, incluso algunas corrientes de la psicología asumen aún que cualquier práctica de estimulación anal (ya sea en autoerotismo o en una pareja heterosexual) revela un deseo homosexual inconsciente.
Los supuestos deseos homosexuales son absolutamente equivocados pues la atracción homosexual es relativa al sexo de la persona que nos apetece sexual y emocionalmente y no se relaciona con sólo una parte de su cuerpo. Una persona que tiene deseos de estimulación anal con una persona del otro sexo, es una persona heterosexual y una persona que desea a una persona de su mismo sexo aunque no quiera caricias sexuales en la zona anal.
Los sexólogos sabemos que la zona anal es altamente inervada y capaz de generar estímulos muy placenteros. El ano y el recto son partes de nuestro cuerpo que pueden recibir caricias sexuales tal como podemos acariciar la boca, las mamas, las axilas o cualquier parte del cuerpo con una motivación erótica.
Si bien la zona anal puede producir placer al ser acariciada, no representa una zona de placer para todo el mundo. Para algunas personas, el hecho que el ano está estrechamente relacionado con las heces lo hace desagradable y poco atractivo para el placer. Esto es muy válido y respetable. Nadie debe ser obligado a prácticas sexuales que le disgustan.
Para las personas que se interesan en explorar las sensaciones placenteras de esta zona en particular, hay muchas formas de estimularla, desde caricias externas con la mano, introducción de un dedo, introducción de juguetes sexuales, penetración anal con el pene y estimulación oral del ano. La próstata puede estimularse también desde el perineo o presionando las ingles si se desea explorar las sensaciones placenteras que produce esta zona en los hombres.
Dado que el recto y ano no producen lubricación natural, se recomienda utilizar lubricantes a base de agua o de silicón cuando lo exploren. También se recomienda hacer una estimulación suave y progresiva del esfínter antes de una penetración, pues si bien el ano puede relajarse para recibir un pene de cualquier diámetro, es importante prepararlo para evitar desgarres o que la piel se lastime.
Es también muy importante utilizar condón en todas las relaciones sexuales anales pues la piel del recto es frágil y se lastima fácilmente, favoreciendo el contagio de infecciones de transmisión sexual incluyendo el VIH. Puede utilizarse también el llamado condón femenino, introduciéndolo en el ano en lugar de la vagina.
La penetración anal estimula al hombre de una manera diferente que la vagina, el ano aprieta la base del pene y el recto es un espacio amplio, seco y tibio, mientras que la vagina es húmeda y envuelve completamente al pene en la penetración. En cuanto a la mujer, la penetración anal estimula el punto G y es posible que sienta orgasmos con este tipo de actividad sexual. Se puede acariciar el clítoris durante la penetración anal para aumentar las sensaciones placenteras.
Cabe mencionar que la posición que permite una penetración más suave es la de la “cuchara” ambos acostados de lado, y a mujer (o la persona que será penetrada) se recuesta de espaldas a su pareja y el hombre penetra desde atrás. En esta posición, ella puede estimularse el clítoris mientras él le acaricia las mamás, consiguiendo una mayor estimulación y mayor palcer.
Hay que recordar que no debe haber una penetración vaginal después de una anal sin cambiar el condón. La higiene es sumamente importante cuando se practica la estimulación anal. Los cuidados higiénicos son: lavar el ano (por fuera) con agua y jabón neutro, puede hacerse un enema con agua tibia (por dentro, no debe usarse ninguna sustancia además del agua), utilizar barreras (plásticos o de látex) al practicar el beso negro (estimulación oral en el ano).
Tomando todas estas medidas, no queda más que disfrutar de una forma diferente y excitante de estimulación erótica, que puede ser tan satisfactoria como la estimulación oral, de las mamas o de cualquier parte del cuerpo. Todo nuestro cuerpo tiene el potencial de producir placer, depende de que nos demos permiso de sentirlo y de compartirlo.

1 comentario:

torkimetro dijo...

sobre el beso negro; realmente cual es el riesgo con una pareja estable y si de por medio se tiene mucha higiene ??

cual es el riesgo si se hace sin condon ?