jueves, 26 de febrero de 2015

Radiografía de la envidia, orígenes y funciones


Cuando se habla de envidia, frecuentemente se le considera como una emoción negativa, que impide el gozo y que daña al individuo que la siente. También se teme la envidia ajena, al grado de esconder los bienes o los logros o incluso evitar tenerlos para no destacar y ser blanco de esta emoción que puede acompañarse de ataques hacia el bien, el logro o la persona que lo posee. Más allá de enjuiciar la maldad de esta emoción, es necesario reconocer que existe, probablemente cada persona la ha sentido en algún momento de su vida y sería útil conocer su origen y sus funciones en la mente humana.

La envidia, definida por la Real academia como tristeza o pesar por el bien ajeno, tiene raíces históricas importantes. En efecto, Max Borders (2012) explica que en las civilizaciones primitivas, existía "la trinidad de la Edad de Piedra" consistente en tres emociones relacionadas entre si, la envidia, la culpa y la indignación con el propósito fundamental de la supervivencia de la especie. La envidia sucede cuando un sujeto se compara con otro y observa que posee menos, la culpa sucede cuando en esta misma comparación el sujeto observa que posee más, la indignación es lo que siente un tercero al observar que una persona posee más que otra. Estas tres emociones son la base de la igualdad. El resultado de esta Trinidad es que el producto de la recolección y de la caza se compartía dentro de una comunidad permitiendo que el grupo completo sobreviva a pesar de las dificultades en conseguir el alimento.

Por otro lado, parece ser un comportamiento compartido con otras especies, tal como lo explican en el video los autores de ASAPSCIENCE, los individuos que comparten tienen mayores posibilidades de supervivencia dado que este comportamiento garantiza que en algún momento ellos serán quienes reciban algo de sus compañeros.
En este modelo, la envidia funciona como regulador social que promueve la igualdad en todos los miembros de una comunidad.

En una visión totalmente diferente de la envidia, Hill y Buss (2008) proponen la perspectiva evolucionista que parte del aspecto motivador y regulador del esfuerzo. Para ellos la envidia surge de la auto comparación con los competidores más cercanos (ya sea por los recursos o por las posibilidades de reproducción). Esta evaluación personal permite al sujeto saber si se encuentra mejor que su competidor más cercano o está en desventaja. El sentimiento que acompaña el juicio de ventaja es de júbilo y triunfo, emociones que motivan al individuo en el logro de sus objetivos. Las emociones que acompaña al juicio de desventaja son de malestar (la envidia) mismas que motivan al individuo a hacer un esfuerzo extra para lograr la meta. 

Mencionan que ante un juicio de desventaja, se pueden observar 3 tipos de comportamientos: sumisión, ambición y destrucción. La primera implica dejar la competencia y cambiar de objetivos. La segunda es conocida en términos coloquiales como "envidia de la buena" que es el deseo de tener lo que logró el otro y por lo tanto esforzarse más para alcanzar al competidor que se ha aventajado, es la ambición. Finalmente la destrucción o "envidia de la mala" coloquialmente hablando es aquella que sucede cuando se percibe como imposible conseguir lo que el otro tiene por méritos o medios propios, llevando una gran frustración y el deseo de "emparejar" la situación, destruyendo lo que el otro tiene.  

De acuerdo a este modelo, tanto el júbilo por aventajar a los competidores como el malestar por estar en desventaja, parten del mismo origen por lo que son emociones que pueden llegar a ser semejantes y esto se observa claramente en las reacciones de humillación y menosprecio a los perdedores de una competencia deportiva que han demostrado los partidarios o fanáticos del equipo vencedor en las redes sociales (visible con gran cantidad de imágenes y mensajes- memes- en la pasada copa del mundo de fútbol Brasil 2014). 

Melanie Klein (1957) propone que la envidia ocurre desde el inicio de la vida, en un proceso de ansiedad relacionada con la disponibilidad o indisponibilidad del pecho (alimento y cuidados maternos). Es el resultado de la ansiedad en parte proveniente de la separación del nacimiento y la pérdida del estado ideal del útero materno así como aquella que sucede al sentir hambre y no tener el pecho listo para satisfacerla. Esta ansiedad genera una emoción de enojo inicial cuando finalmente aparece el pecho nutricio. Cuando el bebé siente demasiada envidia, no puede tolerar la bondad de la madre aunque se la esté proporcionando a él, genera una gran insatisfacción, frustración y enojo de que la madre tenga algo bueno que no le está disponible de forma inagotable. 

Distingue entre voracidad, envidia y celos. Asegura que los celos involucran una tercera persona, destacando el miedo a perder el amor de ser amado y el enojo de que ese amor pueda dirigirse hacia la tercera persona. La voracidad, de acuerdo con Klein, es el deseo de agotar toda la bondad del pecho bueno, incorporarla y tenerla para sí, en tanto que la envidia, desea destruir la bondad del pecho bueno, que nadie pueda tener esa bondad. En cierto modo las descripciones de voracidad y envidia concuerdan con las consecuencias de la envidia descritas por Hill y Buss, ambición y destrucción. 

Además, Klein propone que la mente humana se forma a partir de la bondad del objeto de amor (la madre o su pecho) que es incorporado y es el prototipo de la generosidad y la creatividad. Para que esta bondad pueda ser incorporada, es necesaria la gratitud, es decir, el reconocimiento de la bondad del objeto de amor y la felicidad de poder disfrutar de ella por la generosidad, aunado a un sentimiento de humildad para recibir los cuidados. La envidia interfiere con el proceso de incorporación del objeto bueno basado en la gratitud dado que la envidia parte de la ansiedad por saber de la bondad del objeto y el enojo de no recibirla de forma constante e inagotable, desde la soberbia de creerse merecedor de esa bondad sin reconocer la generosidad del objeto bueno.

A manera de conclusión, es posible considerar que la envidia es una emoción humana primitiva con funciones relacionadas con la supervivencia y la herencia genética, que regula la red social de cooperación mutua a pesar del malestar que conlleva sentirla. La diferencia entre la utilidad y el daño que puede llegar a causar puede encontrarse en la cantidad (que puede tolerarse y manejarse) y su manifestación ya sea constructiva como una motivación de logro o destructiva hacia el bien o logro ajeno. En otras palabras, no es "malo" sentir envidia, a todo el mundo le sucede, es una emoción primitiva y fuerte que puede servir para el crecimiento o por el contrario destruir al que la siente como al objeto de la envidia causando un gran malestar.

Bibliografía

Borders, M. (2012). The origins of envy. The American. 

ASAPSCIENCE (2015). Nice Guys finish first. Video http://youtu.be/rr6lsTgZKAQ

Hill, S.E. And Buss, D. M. (2008) The evolutionary Psychology of envy. Oxford University Press

Klein, M. (1957). Envidia y gratitud. Barcelona: Paidós 

viernes, 15 de junio de 2012

DEL CUCHICUCHI A LAS URNAS. APRECIACIONES DE GÉNERO EN POLÍTICA.


La candidata del Partido Acción Nacional ha tratado de utilizar el hecho de ser mujer para ganar votos a su favor desde que su partido la eligió como candidata. Más allá de una propuesta política, la idea de merecer un voto por el hecho de ser mujer es antidemocrática y alejada de la filosofía feminista. La necesidad de impulsar la participación política de las mujeres no se relaciona con el hecho de ser mujer simplemente, se relaciona con la discriminación histórica que se ha hecho a las mujeres excluyéndolas de las decisiones importantes del país.

Las más recientes declaraciones de Josefina Vázquez Mota, en las que sugiere a las mujeres dejar a sus esposos sin "cuchicuchi" si no votan o con “doble cuchicuchi” si acuden a las urnas, manifiesta su pensar de las mujeres, de los vínculos afectivos y del erotismo. En efecto, el erotismo es para ella un medio de premiar o castigar a los hombres, de manera que las mujeres no lo deseamos, ni lo disfrutamos. Las parejas son, en este contexto, relaciones de poder en las que la moneda de intercambio es la actividad sexual. Inclusive considerando la aclaración que define el “cuchicuchi” como un intercambio afectivo, resulta ofensivo que se sugiera condicionar las expresiones de afecto entre dos personas que se quieren para lograr algún propósito sea cual sea, además que atropella el derecho a la libre expresión sexual emocional, propuesto por la Asociación Mundial para la Salud Sexual y la Organización Mundial de la Salud como uno de los requisitos para el logro de la salud sexual Con esta forma de pensar sobre las mujeres, empezando con su propia condición, parece que desconoce las necesidades reales y por tanto las soluciones que lleven a México hacia una verdadera equidad de género, requisito indispensable para la paz y el desarrollo económico, social y cultural del país.

La campaña de Josefina sugiere que se debe votar por ella porque es diferente a los otros candidatos, esta diferencia consiste en su sexo. Ha utilizado estereotipos para convencer de votar por ella como la idea de "tener muchos pantalones" o el juego de imaginar a los otros candidatos siendo mujeres estereotipadas, parece que para Josefina las mujeres somos superficiales y gustosas de la televisión, dependientes de nuestras madres o volubles emocionalmente y que la presidencia es un encargo del cuidado de los hijos. También sugiere que si llega a ser presidenta, por ese solo hecho, las mujeres viviremos en un México libre de violencia y discriminación hacia nosotras.

Todos estos ejemplos descalifican la lucha feminista ya que resulta innecesaria cuando lo que se requería era que ella llegara a liberar a las mujeres de su yugo. El feminismo propone que una mejor sociedad es aquella en la que se ejerce la equidad de género, es decir que tanto hombres como mujeres opinan y deciden el rumbo del país, porque hay condiciones para la participación en la misma proporción de mujeres y hombres, de acuerdo a sus capacidades, habilidades y conocimientos. Esto incluye la educación, las opciones de desarrollo, el trabajo (y el pago igual por el mismo desempeño), la participación política y las condiciones de vida en general. También pugna por la erradicación de la violencia hacia las mujeres en cualquier circunstancia.

No necesitamos una mujer con muchos pantalones, ni una presidenta que nos descalifique por nuestros gustos, nuestras emociones o nuestra sexualidad, necesitamos una persona que sepa gobernar con inteligencia y sensibilidad para todos y todas, que asegure la justicia y seguridad para mujeres y hombres, que proponga un desarrollo económico basado en la equidad (de género y social) y que sepa promover el desarrollo de las mujeres en todos los ámbitos del quehacer humano.

La forma de pensar de nuestros candidatos y candidatas se puede observar en sus declaraciones y propuestas, reflexionemos juntos sobre el rumbo que queremos dar a nuestro país en los temas de importancia para nuestro desarrollo integral.

viernes, 4 de mayo de 2012

AGENDA EN SEXUALIDAD DEL PRÓXIMO GOBIERNO EN MÉXICO

Las políticas públicas del próximo gobierno, en todos sus niveles, federal, estatal y municipal, deben tener en cuenta los temas de sexualidad que faciliten el logro de la salud sexual individual y social. En la Asociación Mexicana para la Salud Sexual A.C. (AMSSAC) hemos considerado que los candidatos y candidatas a todos los puestos de elección popular deben incluir en su agenda política, sus propuestas de gobierno, su postura y compromisos en los siguientes temas que nos parecen esenciales para el logro de una sociedad sexualmente saludable:

Educación sexual integral basada en el conocimiento científico.
La educación sexual es un eje fundamental para el desarrollo de las potencialidades sexuales desde la más temprana infancia. Abordar con los menores temas relacionados con el cuidado de su cuerpo (sexual), de las emociones, de los compañeros y compañeras, de los más pequeños, con la equidad y la forma de ser iguales y diferentes todos y todas promueve actitudes de responsabilidad, cuidado de sí y de los demás, respeto por las diferencias y un manejo sano de las emociones hacia los demás.
Cabe mencionar que el gobierno actual ha avanzado en ese sentido, firmando la “Declaración Ministerial de la Ciudad de México Prevenir con educación” que firmaron en el 2008 Josefina Vázquez Mota como Secretaria de Educación y José Ángel Córdova Villalobos como Secretario de Salud. Esta declaración, compromete a los Estados firmantes (de América Latina) para la implementación de la Educación Sexual Integral desde preescolar antes del 2015 como una medida para prevenir las infecciones de transmisión sexual en particular el VIH.
Aunado a lo anterior, existe una iniciativa de ley en el mismo sentido que se encuentra aprobada por la cámara de diputados y espera la aprobación del senado desde abril del 2008.
Por otro lado, los programas que actualmente contienen la educación sexual, son completos y se basan en el conocimiento científico. Hace falta ahora, capacitar a los maestros que impartirán dichos temas para que cuenten con el conocimiento, las herramientas y la actitud necesarias para la tarea. En pocas palabras, hace falta invertir tiempo, dinero y esfuerzo para que la educación sexual integral sea una realidad.
Las preguntas a los candidatos y candidatas son:
¿qué harán con los compromisos relacionados con la educación sexual?
¿Cómo implementarán la capacitación necesaria para el logro de la educación sexual integral?
¿Qué presupuesto destinarán para la educación sexual integral?
Violencia sexual y de género
La violencia sexual y de género es un gran problema que deriva de una sociedad con una cultura de violencia justificada como un medio para lograr lo que se desea, de modo que cuando algo resulta incómodo, molesto o enoja, se recurre a los golpes o cualquier forma de violencia no física como forma de expresión, como manera de castigar o bien de presionar al otro para que haga lo que se quiere.
Por otro lado, el machismo presente en nuestra cultura, genera la idea errónea de una inferioridad de las mujeres, considerándolas como objetos de pertenencia de su padre, sus hermanos o su pareja (esposo).
Las estadísticas lo revelan con claridad, la violencia fatal hacia las mujeres es muy alta en todo el país, y ha aumentado del 2006 a la fecha con una tasa de 2.4 muertes por homicidio por cada 100,000 mujeres en 2006 a 3.5 en el 2011 según el INEGI-INMUJERES (2011).
Las muertes por homicidio son la forma de violencia extrema que lleva a reflexionar sobre los otros tipos de violencia que viven cotidianamente las mujeres, en sus hogares, en sus trabajos, en la calle y en las instituciones y ejercida incluso por autoridades.
Se ha demostrado que el nivel de desarrollo de los países es inversamente proporcional a la violencia sexual que reporta la OMS.
Es por ello esencial que las políticas públicas en materia de seguridad, incluyan y aborden de manera clara y frontal el tema de la violencia ejercida hacia las mujeres, esto es, traducir la ley de acceso de las mujeres a una vida sin violencia en políticas públicas que impacten en una disminución de la violencia hacia las mujeres.
Las preguntas a los candidatos y candidatas son:
¿Cómo abordan en sus propuestas de gobierno el tema de la violencia sexual y de género?
¿Qué harán para prevenir y detener la violencia sexual y de género?
¿Cómo en sus propuestas en materia de seguridad, se aborda el tema de la violencia sexual y de género?
Atención integral a la salud sexual
La Organización Mundial de la Salud define la salud sexual como “un estado de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado con la sexualidad; No es solamente la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad. La salud sexual requiere de un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y las relaciones sexuales, así como de la posibilidad de tener relaciones sexuales placenteras y seguras, libres de coerción, discriminación y violencia. Para que la salud sexual se logre y se mantenga, los derechos sexuales de todas las personas deben ser respetados, protegidos y ejercidos a plenitud”.
La atención a la salud sexual debe por tanto incluir la prevención y el tratamiento de enfermedades, disfunciones e incapacidades relacionadas con la sexualidad.
Las políticas de salud deberán incluir la prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS) por medio de la educación, la promoción del sexo seguro y del sexo protegido, dirigido en particular a los grupos de mayor riesgo, atención integral a las personas que se han contagiado de alguna ITS así como a las personas seropositivas al VIH.
La atención a la salud reproductiva, la fertilidad asistida y el acceso a los métodos de planificación familiar forman parte de la atención a la salud sexual.
Se requiere incluir en las políticas públicas en materia de salud, la atención a las disfunciones sexuales así como el abordaje integral de la transexualidad de acuerdo a los protocolos recomendados por las instituciones internacionales para la reasignación sexual desde los servicios públicos de atención a la salud.
Las preguntas a los candidatos y candidatas son
¿Es una prioridad en su propuesta la salud sexual de la población?
¿Cómo llevarán a cabo la prevención en materia de salud sexual?
¿Qué políticas públicas en materia de salud sexual proponen?
¿Qué presupuesto dedicarán a la atención integral de la salud sexual?
Equidad de género
Las desigualdades de género se manifiestan en diferentes áreas de la vida pública y privada de las personas. En la educación media superior y superior, sigue siendo mayor el porcentaje de hombres que de mujeres. En materia laboral los derechos de las mujeres son frecuentemente violados, incluyendo despidos injustificados por embarazo o enfermedad de los hijos, pruebas de embarazo antes de una contratación, sueldos diferentes para el mismo trabajo e inseguridad laboral de las trabajadoras domésticas entre otros.
En la participación política de las mujeres ha habido avances que aseguran las cuotas de género en las candidaturas y los cargos del congreso federal; consideramos aún la necesidad de una mayor participación de mujeres en los congresos locales y los puestos de elección popular estatales y municipales, así como en la conformación de los gabinetes de gobierno en todos los niveles.
La equidad debe considerar también la importancia de la paternidad y las necesidades de los padres de tener acceso a las guarderías para sus hijos e hijas así como licencias de paternidad.
En general la equidad se relaciona con proporcionar una igualdad de oportunidades a hombres y mujeres aún en condiciones diferentes.
Las preguntas a los candidatos y candidatas son
¿Cómo promueven dentro de los partidos políticos la participación de las mujeres?
¿Qué políticas públicas de promoción de la equidad en materia laboral proponen?
¿Cómo promueven la equidad en la educación básica, media, media superior y superior?
Diversidad sexual
La diversidad sexual es un componente de la humanidad, tenemos identidades sexuales, orientaciones sexuales, prácticas sexuales, roles sexuales, conformaciones familiares y capacidades y necesidades especiales diferentes y diversas, dentro de esta gama, todos tenemos los mismos derechos humanos.
Este es el sentido que ha reconocido la Suprema Corte de Justicia de la Nación al determinar que los matrimonios entre personas del mismo sexo son constitucionales y tienen legalidad y vigencia para todo el país.
El reconocimiento de los diferentes tipos de familias, monoparentales (de madre o de padre), homoparentales, heteroparentales o de abuelos y nietos, tíos y sobrinos e incluso de personas que cohabitan sin tener un lazo consanguíneo ni un contrato matrimonial es un elemento importante a considerar al plantear políticas públicas que impacten a las familias mexicanas.
La OMS ha sugerido que para el logro de la salud sexual, es necesario que se respeten los derechos sexuales de todas las personas, esto incluye el derecho a las decisiones reproductivas libres y responsables, a la autonomía, integridad y seguridad sexuales del cuerpo y la atención de la salud sexual entre los once que propone la Asociación Mundial para la Salud Sexual.
Estos tres derechos se encuentran presentes en la posibilidad de la interrupción legal del embarazo antes de la semana 12. El tema que causa una gran polémica y división de opiniones al respecto es la pregunta de cuándo empieza la vida humana. La respuesta a esta pregunta ha variado a través de la historia en la misma iglesia católica, así como en las consideraciones científicas. En este momento, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha considerado constitucional el derecho de las mujeres de decidir si desean continuar o no con un embarazo antes de la décimo segunda semana.
En este tema de diversidad sexual, hemos decidido incluir los temas que hacen de la ciudad de México una ciudad de avanzada en materia de respeto por los derechos sexuales, en particular el matrimonio de personas del mismo sexo y la interrupción legal del embarazo hasta la semana 12. Se pueden además incluir los temas de la resignación sexual legal para las personas transexuales.
Las preguntas a los candidatos y candidatas son
¿Cuál es su postura política ante el matrimonio de personas del mismo sexo?
¿Cuál es su postura política ante la interrupción legal del embarazo?
¿Cuál es su postura política ante la legalización de la reasignación sexual de las personas transexuales?
¿Cómo incluyen la diversidad de familias en sus políticas públicas?
¿Cómo incluyen el derecho a la atención a la salud dentro de familias no consanguíneas que cohabitan?

Referencias:
INEGI-INMUJERES (2011), Mujeres y Hombres en México 2011. Consultado el 17 de Abril de 2012.
http://www.inegi.org.mx/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/integracion/sociodemografico/mujeresyhombres/2011/MyH2011.pdf

World Health Organization (2006) Defining sexual health: report of a technical consultation on sexual health, 28–31 January 2002, Geneva.

miércoles, 2 de mayo de 2012

DELIMITACIÓN Y DEFINICIÓN DE OBJETIVOS DE LA TERAPIA SEXUAL

Graciela García; Nadine Terrein
AMSSAC.

En el proceso de acompañamiento de las personas en sus padecimientos y en la resolución de éstos, nombrar lo que hacemos, comprender los principios y las limitaciones que suponen la tarea resulta de gran importancia.

¿Qué es lo que le ofrecemos a las personas que experimentan dificultades en la vivencia y expresión de su sexualidad?

Kaplan (1984) asegura que es fundamental el proceso de la entrevista y la identificación de la problemática específica. Esto corresponde a la realización del diagnóstico. Una vez identificado el diagnóstico se le propone a la persona un tratamiento específico. El tratamiento según esta autora puede ser psicoterapia (ya sea analítica, de pareja o conductual) o bien terapia sexual.

El término terapia según el Gran Diccionario Enciclopédico Larousse (1990) proviene del griego therapeia que significa cura. Según el mismo diccionario psicoterapia se refiere a cualquier método que le permita a una persona que sufre, un mayor bienestar según su propio parecer.

Kaplan (1984) menciona que la diferencia entre la psicoterapia y la terapia sexual es el objetivo único de aliviar la disfunción sexual en el segundo caso, enfatizando la importancia de las tareas sexuales y comunicativas que deberá realizar el paciente en la intimidad. Estas tareas suponen la movilización de emociones que permitirán, en el consultorio, entender claramente los mecanismos de acción intrapsíquica de la disfunción sexual.

Bancroft (1977) propone que los objetivos de la terapia sexual son: a) que el paciente logre relaciones sexuales satisfactorias, b) el mejoramiento de la función sexual en caso de existir disfunción, c) que el paciente obtenga auto-control de las conductas sexuales no deseables (que ponen en peligro la vida o son ilegales como la pedofilia) y d) la adaptación a roles sexuales desviados (homosexuales viviendo en una sociedad predominantemente heterosexual y los transexuales intentando ser “normales”)

LoPiccolo (1978) sugiere que la orientación teórica del terapeuta sexual encaminará el proceso en distintas direcciones. Observa, sin embargo, que existen principios básicos que son comunes a todas las terapias sexuales. Estos son: la responsabilidad mutua, la información y educación, el cambio de actitud, la eliminación de la ansiedad de desempeño, el aumento de la comunicación y la eficacia de la técnica sexual, cambiar patrones destructivos en el estilo de vida y los roles sexuales y la prescripción de tareas enfocadas a un cambio de conducta.

La disfunción sexual tanto como la relación sexual es cosa de dos. Es por tanto de suma importancia para cualquier enfoque en terapia sexual, la participación activa de la pareja del que padece la disfunción, en el proceso terapéutico. A esto se refiere el principio de mutua responsabilidad.

Dado que la sexualidad es un tema tabú y que a su alrededor se han expresado una gran cantidad de mitos, el terapeuta sexual deberá asegurarse que sus pacientes cuenten con información clara y veraz acerca de la respuesta sexual. Esto podrá hacerlo de manera verbal o a través de libros o películas. Asimismo deberá proporcionar información sobre técnicas de estimulación sexual efectiva. (LoPiccolo, 1978)

Bancroft (1977) refiere que, si bien el terapeuta sexual tendrá funciones de educador, se diferencia de éste porque trabaja con enfermedades documentadas y diagnosticables.

La terapia sexual busca un cambio positivo de actitud hacia la sexualidad. Esto puede lograrlo el terapeuta a través de una respuesta de aceptación a las conductas sexuales de sus pacientes, trabajando en la revisión de los temores y prejuicios acerca de la sexualidad. (Lopiccolo, 1978)

La terapia sexual trabaja directamente con la ansiedad de desempeño a través de pedir a los pacientes dejen de calificar su ejecución, buscando sentir más que observarse y juzgarse a sí mismos, o alcanzar alguna meta.

La terapia sexual a través de las tareas busca mejorar la comunicación íntima en la pareja de manera que esto incremente la efectividad de la relación sexual, sugiriendo a los pacientes que expresen verbalmente, mediante demostración o acompañando sus manos a su pareja lo que les gusta y lo que les disgusta.

El terapeuta sexual a diferencia de un psicoterapeuta puede hacer recomendaciones directas acerca de ciertos patrones de vida o rigidez de roles sexuales que impiden la manifestación y desarrollo sexual óptimo de sus pacientes. Puede indicar la conveniencia de separarse de los padres o de ayudar en los deberes domésticos para mejorar el ánimo de su pareja y aumentar su deseo por ejemplo. (LoPiccolo, 1978)

Una vez aliviada la disfunción sexual, esto es, cuando los mecanismos directamente relacionados con ella han sido revisados y removidos de manera que no recaiga el paciente en esto síntomas, entonces la terapia sexual llega a su fin, independientementede que la persona presente otros conflictos psíquicos y/o relacionales por resolver.

Kaplan (1982) supone que si se inscribe la terapia sexual en el marco de una psicoterapia que tome en cuenta los mecanismos profundos de acción en la disfunción sexual, tendrá un mejor resultado. Asegura que las tareas sexuales que se prescriben movilizan las defensas profundas, y permiten la observación de los conflictos tanto intrapsíquicos como transaccionales.

Siendo las expresiones de la sexualidad de tan extensas repercusiones en la vida individual y social, el abordaje de su problemática deberá ser ecléctico y multidisciplinario como lo asegura Bancroft (1977).

La formación en terapia sexual en AMSSAC tiene como requisito indispensable que el candidato tenga una formación, o bien experiencia documentada, en psicoterapia. Esto es una respuesta a la necesidad de contar con herramientas psicoterapéuticas para el manejo de la angustia y las resistencias que despierta la terapia sexual.

De esta manera podemos distinguir claramente la terapia sexual de la psicoterapia. La primera es un tipo de intervención estructurada basada en la indicación de experiencias sexuales enfocadas a la resolución de problemáticas sexuales.  La segunda es necesaria para acompañar a las personas a través de este proceso que puede dejar en descubierto diversos conflictos emocionales, psicológicos y vinculares.

Bibliografía.

Bancroft, J. (1977). Introduction. En Money, J.; et al. (1977). Handbook of sexology. London: Elsevier.

Grand Diccionaire Enciclopédique Larousse. GDEL. (1990). Paris: Larousse

Kaplan, S. (1982). La nueva terapia sexual. Madrid: Alianza editorial.

Kaplan, S. (1984) Manual ilustrado de terapia sexual. Barcelona: Grijalbo.

LoPiccolo, J.; LoPiccolo, L. (1978). Handbook of sex therapy. Nueva York: Plenum press.

martes, 31 de enero de 2012

El sentido de decidir ser madre soltera

Ser madre soltera en el siglo XXI es una experiencia diferente que en el pasado. Sabemos que un embarazo fuera del matrimonio era una demostración contundente de la actividad sexual de una mujer en una situación no aceptada socialmente (es decir que la mujer no debía tener actividad sexual alguna fuera del matrimonio).

En muchas ocasiones eran embarazos no deseados y mucho menos planeados. En otras ocasiones representaban una estrategia de la mujer para obligar al padre de sus hijos a comprometerse con ella y formar una familia.

En la actualidad es cada vez más frecuente que mujeres solteras o sin pareja estable elijan ser madres. Como características de estas mujeres destacan la seguridad económica, la independencia y el alto nivel cultural. Por lo general son mujeres activas laboralmente, que no han encontrado una persona con la cual formar una pareja y deciden tener un hijo en ese momento vital.

La maternidad en soltería se está convirtiendo en una elección, un estilo de vida. Cada día aumentan los casos de mujeres mayores de 30 años que deciden tener un hijo. En Estados Unidos, entre 1980 y 1989, el número de nacimientos de madres solteras mayores de 30 años se duplicó, para 1994 20.6% de todos los nacimientos eran de madres solteras entre 30 y 44 años de edad.

En México, en el 2000, el INEGI reportó la siguiente distribución de edades de madres solteras al nacimiento de su primer hijo o hija: 20.4% de ellas tuvo a su hijo primogénito en edades menores de 20 años (esto significa 12.2% más que el total de madres de la misma edad); 34% entre 20 y 24 años, esto es, 9.3% más; 24.4% las de 25 a 29 años y 21% tenía 30 años o más al tener su primer vástago.


Con estas estadísticas, podemos inclinarnos fácilmente a pensar en las madres solteras como un problema social, pensando que los hogares con una madre soltera a la cabeza tienen un menor ingreso comparados con los hogares con un padre y una madre. No obstante, quiero llamar la atención hacia ese grupo diferente, el de las mujeres que deciden ser madres solteras, el grupo de las mujeres (21%) de más de 30 años que tienen un primer hijo.

Este grupo de mujeres mayores de 30 años que decide ser madre soltera se caracteriza por tener una mayor educación, ser económicamente independientes, contar con el apoyo familiar y social, poseer una buena salud mental en general y tener un fuerte deseo de ser madres, de acuerdo a investigaciones realizadas en EU.

Las causas son múltiples, se observan mujeres dedicadas a su desarrollo y con grandes dificultades para entablar una relación de pareja estable. Esto hace evidente una crisis en la pareja. Aparentemente las mujeres jóvenes son mujeres exigentes en su elección de pareja, y los hombres que han encontrado, difícilmente cumplen con la enorme lista de características ideales que debe tener su esposo.

Las exigencias de las mujeres actuales han crecido. Mujeres preparadas, económicamente independientes, súper mujeres… Se enfrentan con un mundo disparejo, en el que el hombre sigue teniendo la idea de un hogar con una mujer que se hace cargo de las cuestiones domésticas y ellos trabajan duro fuera de casa, por lo que merecen ser la cabeza de la familia.

Es un choque entre dos mundos que son aparentemente inconciliables. Mujeres independientes que no están dispuestas a ceder en nada, no tienen necesidad de hacerlo, piensan que ningún hombre puede venir a decirles lo que deben hacer. Hombres con poca capacidad de compromiso y de paternidad responsable, en algunos de los casos estudiados. Resulta difícil lograr parejas cuando son formadas por dos personas que temen ceder, no saben negociar y resulta imposible el acuerdo.

Por otro lado, las mujeres estudiadas han reportado haber tenido relaciones de pareja significativas, duraderas y estables, simplemente piensan que el matrimonio no es para ellas. Inclusive los estudios revelan que las mujeres solteras que buscan una inseminación artificial son principalmente heterosexuales, habiendo vivido relaciones románticas y preocupadas por los problemas que puede atraer la concepción con un hombre sin un matrimonio de por medio (legales, médicos y emocionales).

En diversos estudios realizados con estos grupos de mujeres, se han encontrado temas, conceptos, eventos que rodean a estas mujeres, sus preocupaciones y sus emociones.

En primer lugar, son mujeres con un deseo importante de ser madres, de maternar a otro ser. Sienten una gran presión por sentir que se acaba el tiempo de fertilidad para ellas, tanto a nivel biológico como social, se sienten inhibidas ante los ojos de la sociedad que las señala como mujeres añosas, sin hijos.

La presión ejercida por el imaginado reloj biológico de la mujer, las hace sentirse urgidas a tener hijos antes de que se les “pase el tren” y no puedan ser madres sin correr riesgos importantes.

El modelo ideal de la mujer incluye todavía la experiencia de la maternidad a cualquier precio, una mujer no debería darse el lujo de elegir no ser madre. Es una experiencia que debe vivir, si quiere sentirse completa, siendo éstos algunos de los comentarios populares que la rodean.

Para las mujeres el ser madres solteras tiene una infinidad de significados concientes así como inconscientes. Por un lado es una manera de sentirse completa en su feminidad. El ser madre completa la definición de ser mujer en una forma intachable.

Esto es el reflejo de lo que se supone acerca de la mujer. Una madre es una mujer completa, satisfecha, que además exhibe su sexualidad (para esto debemos recordar el pasado reciente) es una mujer que es fértil, capaz de engendrar y capaz de una vida sexual activa.

Cuando una mujer es madre soltera, suele centrar su vida alrededor de su hijo o hija. De alguna manera le da sentido a su vida, ella vive, trabaja y se esfuerza por esa criatura que depende enteramente de ella. Algunas veces con la esperanza de que algún día ese hijo o hija pueda hacerse cargo de ellas.

Ante la dificultad de establecer una relación de pareja estable, algunas familias de madre soltera e hijo funcionan como esa díada que no logró establecerse, con la ventaja para las madres de tener la autoridad y de enseñar las conductas que desean (de cuidado, protección, afecto, comunicación etc.) a sus hijos/ hijas.

Algo que las mujeres que han sido entrevistadas mencionan es la experiencia del intercambio de amor incondicional que pueden expresar hacia sus hijos como un tema central y recurrente en las investigaciones.

En los estudios realizados, un tema que preocupa a las madres solteras es la participación de los padres en la crianza de los hijos. Aparentemente desean que el padre tenga alguna relación con el menor, sin buscar necesariamente una responsabilidad por la paternidad. En ocasiones temen a las dudas del menor por su padre, piensan que es una situación difícil para sus hijos/ hijas, también se preguntan cómo podrán comprender su situación como hijos de un donador de semen cuando es el caso.

Por otro lado, las mujeres que eligen ser madres solteras, tienen una actitud de “poder hacer” con un sentido empoderamiento frente a las circunstancias que las rodean.

Las mujeres que han optado por esta opción, han atravesado un largo camino de inquietudes, angustias y preparativos. Entre ellos, reflexionan acerca de su situación social, económica, del tiempo que dedicarán a esta experiencia vital, las relaciones de amistad y de pareja presentes y/o futuras. También se preguntan sobre sus habilidades de maternaje, sobre si están listas para ser madres. Todas estas dudas, se acompañan de una preparación física (chequeos médicos), psicológica (búsqueda de foros para compartir la experiencia con otras mujeres en similares condiciones), cognitiva (búsqueda de información), familiar y social.

Existen evidencias de que un embarazo no planeado, resulta en un aumento del estrés con respecto a las habilidades para ser madre, dificultades de adaptación al nuevo rol, mientras que un embarazo planeado (ya sea por relación sexual o por inseminación artificial) muestra un mayor nivel de satisfacción general con el rol de ser madre. De manera que todos los preparativos que lleva a cabo la futura madre soltera por elección mejoran su autoestima y habilidades de maternaje.

Este es un fenómeno que está sucediendo, que tiene repercusiones en la maternidad y por supuesto en la paternidad actual, así como en las generaciones futuras, productos de la decisión de las madres de vivir esta experiencia vital a pesar de las condiciones sociales y emocionales. Es un producto de la historia del feminismo, la posibilidad de trabajar y ser autosuficientes, y las decisiones de fertilidad (anticoncepción).

Merece ser revisado y estudiado con mayor profundidad en nuestro país.

II Congreso Nacional de Salud Sexual
“Bienestar Sexual: Alcanzando el Equilibrio”
Noviembre 3. Diciembre 1,2 y 3 de 2006
La sexualidad de la mujer sin pareja estable
El sentido de decidir ser madre soltera

La reproductividad



Uno de los elementos de la sexualidad es la capacidad que tenemos de producir seres semejantes a nosotros, es decir la reproducción. La reproducción es una experiencia que podemos vivir de muchas maneras y en diferentes niveles.
La forma más evidente y clara de vivir la reproducción es la biológica, esto es por medio de la fecundación, embarazo y parto de seres semejantes a nosotros. Posterior a este proceso meramente biológico, y aún simultáneamente, se generan procesos psicológicos relacionados con la paternidad y maternidad de estos seres. La crianza es una expresión más de la reproductividad.
Ambas actividades pueden suceder simplemente y echarse a andar de manera casi automática como una repetición de patrones aprendidos en los que tanto las madres como los padres por identificación con los propios, ejerce funciones de alimentación, cuidado y educación de los hijos e hijas. En el mejor de los casos, serán expresiones planeadas y ejercidas con consciencia de las decisiones que se toman para sí y para los críos. La decisión de reproducirse se toma en torno a una capacitación para ejercer el rol de una forma que mejore las condiciones de vida de los hijos e hijas.
Otras manifestaciones menos evidentes se relacionan con la posibilidad de generar que otras personas se asemejen a uno. Esto es en la forma de pensar, de actuar de vivir y gozar la vida. De este modo, la mayor parte de nuestras actividades productivas se relacionan con esta posibilidad. Cuando enseñamos algo que sabemos a otra persona, ejercemos la reproductividad, cuando compartimos una comodidad, cuando publicitamos un producto para que otros lo usen, cuando mejoramos las condiciones de vida de otro ser humano o incluso ser viviente estamos siendo reproductivos.
La reproductividad es el reflejo de una proyección narcisista, nos genera orgullo que nuestros hijos/as se parezcan a nosotros, desearíamos que pudieran hacer o lograr lo que hubiéramos querido para nosotros mismos, son nuestros representantes ante la sociedad. Para poder ejercer saludablemente el rol de madre o padre, será necesario reconocer que si bien se nos parecen, son individuos diferentes, con intereses, necesidades y experiencias propias que debemos cuidar y respetar.
Por otro lado, la reproducción es la manifestación de nuestra generosidad. La generosidad es la capacidad de reconocer lo bueno que somos y tenemos y de compartirlo con otras personas, de manera desinteresada. Para enseñar a otros, para educar, para otorgarle una parte de la propia vida, se requiere de una gran generosidad.
Nada extraño que la imagen de la generosidad sea la de una mujer amamantando a un hombres, símbolo de la reproducción y la entrega generosa del alimento.

Para saber más: BIBLIOTECA AMSSAC 

lunes, 31 de octubre de 2011

PRESS RELEASE: ON THE OCCASION OF THE WORLD’S POPULATION REACHING SEVEN BILLION

The World Association for Sexual Health (WAS) strongly supports respect for sexual rights and the enhancement of sexual health. On the occasion of the world population reaching seven billion we express our concern and our hopes for a sustainable and sexually healthy future for all.

It is well documented that poverty and lack of education is strongly correlated with disease morbidity. It is also evident that the impoverished have a higher rate of births per woman and a higher rate of maternal and neonatal deaths. The Million Development Goals (MDGs) aspires to effect actions to reduce morbidity and mortality, to ensure the provision of primary education for all children and to eradicate extreme poverty. In achieving these goals the forecast population growth would be reduced, leading to a more sustainable future for all.
The world is already experiencing the consequences of a non-sustainable population size. While the WAS strongly supports the rights of all people to make their own reproductive choices we emphasise that, in order to have the capacity to make a choice, they must have access to a variety of resources. These include access to evidenced based sexuality education, fertility management and reduced poverty.
The WAS document Sexual Health for the Millennium promotes sexual rights and provides indicators for how these are sustained. The multiplicity of factors impacting on an individual’s capacity to exercise their rights and their responsibilities must be taken into account to achieve our goals for a sexually healthy population. It is incumbent on governments to recognise the needs of their citizens and to take positive action to meet those needs. This is the only way in which global well-being and population sustainability can be attained.

Rosemary Coates
President
World Association for Sexual Health

COMUNICADO DE PRENSA:
CON MOTIVO DE LA SUMA DE SIETE MIL MILLONES HABITANTES EN EL MUNDO

La Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS) apoya enérgicamente el respeto por los Derechos Sexuales y el mejoramiento de la salud sexual. Con motivo de la suma de siete mil millones de habitantes en el mundo, expresamos nuestra preocupación y esperanza por un futuro sustentable y sexualmente saludable para todos y todas.

Se ha documentado que la pobreza y la falta de educación se relacionan fuertemente con las enfermedades. Asimismo, es evidente que las personas en situación de pobreza tienen tasas de natalidad , mortalidad materna y neonatal más altas. Las Metas de Desarrollo del Milenio (MDGs) aspiran a lograr acciones efectivas para reducir la morbilidad y mortalidad, asegurar la educación primaria para todos los niños y niñas y erradicar la pobreza extrema. Al alcanzar estas metas, las previsiones de crecimiento poblacional se reducirán, conduciendo a un futuro más sustentable para todos y todas.

El mundo experimenta actualmente las consecuencias de un tamaño poblacional no sustentable. Así, al apoyar enérgicamente los Derechos de todas las personas para hacer sus propias elecciones reproductivas, la WAS enfatiza que para tener la capacidad de elegir, se debe tener acceso a la variedad de recursos. Esto incluye el acceso a la educación sexual basada en la evidencia, el control de la fertilidad y la reducción de la pobreza.

El documento de la WAS: “Salud sexual para el milenio” promueve los derechos sexuales y provee indicadores que los sustentan. Se debe considerar la multiplicidad de factores que impactan en la capacidad individual para ejercer los propios derechos y responsabilidades, para lograr nuestras metas de una población sexualmente saludable. Es obligación de los gobiernos reconocer las necesidades de sus ciudadanos y emprender acciones positivas para satisfacerlas. Esta es la única manera en que se podrá lograr el bienestar global y la sustentabilidad de la población.

Rosemary Coates
Presidente
Asociación Mundial para la Salud Sexual 

viernes, 30 de septiembre de 2011

el aborto

El tema del aborto divide a nuestra sociedad en dos grupos, aquellos que se oponen a su despenalización, considerando que su práctica atenta contra la vida de un ser indefenso. Por el otro lado se encuentran los que consideran que penalizarlo atenta contra el derecho a decidir sobre su cuerpo de las mujeres.

En general, se trata de un tema complejo y muy delicado. Decido entrar en este debate pues tiene grandes consecuencias para la salud de las personas y de la sociedad.

Lo cierto es que penalizar el aborto es una forma de discriminación y criminalización de la pobreza. Contrariamente a lo que podemos fantasear sobre las mujeres que abortan por “lujuriosas” sin freno, las mujeres que enfrentan más riesgos al buscar interrumpir sus embarazos son mujeres pobres, con poca educación sexual y que viven sometidas a los varones que les imponen las relaciones sexuales sin protección. En resumen, son mujeres a quienes se ha negado el derecho humano de decidir sobre su cuerpo y reproducción. No obstante las violaciones a los derechos sexuales y humanos de estas mujeres, cuando deciden someterse a un aborto lo hacen en condiciones de gran riesgo para su salud y vida, contrariamente a las mujeres que disponen de recursos económicos quienes tendrán probablemente más educación e información y eventualmente podrán viajar a los lugares en los que interrumpir un embarazo resulta legal y seguro.

La Organización Mundial de la Salud publica una guía técnica y de políticas para sistemas de salud en la que asegura que el aborto es un problema de salud pública que debe ser atendido para lograr la meta del milenio de abatir la muerte materna. En este documento reporta que la mayoría de “las muertes como consecuencia de abortos no seguros ocurre en países en desarrollo, donde el aborto está severamente restringido por la ley.”

Es responsabilidad del Estado garantizar que se puedan ejercer los Derechos Humanos de manera que el Estado debe proporcionar la educación sexual integral que incluya información sobre los métodos anticonceptivos que existen (hormonales, DIU, condón, métodos quirúrgicos y naturales), también debe proporcionar información basada en el conocimiento científico sobre sexualidad (esto es, EDUCACIÓN SEXUAL PARA PODER DECIDIR).

Los métodos anticonceptivos deben ser accesibles para toda la población sin discriminación para que puedan de manera informada utilizarlos y ejercer el derecho a decidir la procreación, su número y espaciamiento. (Esto es, ANTICONCEPTIVOS PARA NO ABORTAR).

El aborto es un último recurso cuando todo lo anterior ha sido insuficiente, por supuesto que no se considera y NO es un método anticonceptivo, es un recurso extremo ante situaciones extremas. (Esto es, ABORTO SEGURO PARA NO MORIR).

Dentro de los acuerdos internacionales que menciona el documento técnico de la OMS, quiero traer a cuenta lo siguiente:

1999 Acciones claves para una Implementación de Mayor Alcance del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo
(ii) Los gobiernos deben tomar medidas apropiadas para ayudar a las mujeres a evitar el aborto, el cual en ningún caso debe promocionarse como un método de planificación familiar, y en todos los casos, ofrecer un tratamiento y asesoramiento humanos a las mujeres que han recurrido al aborto.

Este acuerdo internacional, expresa la necesidad de atender de manera humana a las mujeres que hayan recurrido al aborto, cosa que no sucede al criminalizarlas.

Cabe mencionar que despenalizar el aborto en ningún momento obliga a las mujeres a optar por practicarlo, abortar es una decisión personalísima y cada mujer que tenga un embarazo no deseado, deberá evaluar su circunstancia y hacer un examen de conciencia y decidir de acuerdo a sus valores. (Significa que el hecho que el aborto sea bueno o malo moralmente para mí, no debe convertirse en la norma para todas las mujeres).

Me parece que estar a favor de la despenalización del aborto es en realidad un gran SI a la vida digna de las personas en especial de las mujeres al respetar y defender el derecho sobre su propio cuerpo en cuanto a decisiones, seguridad, integridad y salud.

Hay mucho más que reflexionar y decir sobre este tema, éste es uno de los enfoques que se le puede dar, estoy segura que habrá muchos más puntos de análisis.

Referencia

OMS (2003). Aborto Sin Riesgos. Guía Técnica y de Políticas para Sistemas de Salud. Ginebra: OMS disponible en http://www.who.int/reproductivehealth/publications/unsafe_abortion/9241590343/es/index.html

lunes, 19 de septiembre de 2011

Disfunciones sexuales

Las disfunciones sexuales son padecimientos que interfieren con la respuesta sexual, es decir que dificultan o impiden el deseo, la excitación y/o el orgasmo. Para poder ser considerados como padecimientos, deben suceder con cierta frecuencia durante algún tiempo.


Es importante que se cumplan los criterios de frecuencia y tiempo, dado que es natural vivir eventos desafortunados durante el ejercicio sexual, las causas de estas "fallas" son el cansancio, el estrés o las distracciones circunstanciales.

Las disfunciones sexuales deben presentarse en todos o casi todos los intentos durante al menos seis meses (DSM-IV, 2004). Por otro lado, pueden haber sucedido desde el principio o empezar a suceder después de un tiempo de buen funcionamiento. Esto se refiere a la temporalidad de la disfunción, puede ser primaria (desde siempre) o secundaria (después de buen funcionamiento). También pueden suceder en algunas situaciones y en otras no, de manera que tenemos disfunciones globales (se presentan en todas las situaciones), situacionales (solamente presenta en algunas situaciones o con una pareja si y con otra no) o parciales (la disfunción se presenta en todas las situaciones excepto en el autoerotismo).

Las disfunciones pueden presentarse en cualquiera de las fases de la respuesta sexual: en la fase de deseo sexual, puede presentarse el deseo sexual hipoactivo (baja o falta de deseo sexual).

En la fase de la excitación sexual, hay disfunciones masculinas, la disfunción eréctil (dificultad para lograr o mantener una erección suficiente para la satisfacción sexual) y disfunciones femeninas, excitación sexual inhibida con lubricación vaginal (dificultad para sentirse excitada a pesar de la presencia de lubricación vaginal adecuada), excitación sexual inhibida sin lubricación vaginal (dificultad para lograr o mantener la lubricación vaginal suficiente para la penetración y satisfacción sexual).

En la fase de orgasmo, los hombres pueden presentar eyaculación precoz (eyacular ante una estimulación sexual mínima, antes durante o después de la penetración, antes de que la persona quiera eyacular) y en ambos sexos puede haber anorgasmia (falta de la experiencia orgásmica ante una estimulación sexual suficiente).

En la fase de resolución pueden aparecer los síndromes dolorosos aunque la dispareunia (dolor coital) puede suceder en cualquier fase de la respuesta sexual.

Existen también disfunciones sexuales que impiden la relación sexual y en particular la penetración son: el vaginismo (contracción involuntaria de los músculos pélvicos que estrechan el introito vaginal o entrada de la vagina impidiendo o dificultando dolorosamente la penetración) y la fobia sexual (miedo y angustia ante la posibilidad de una relación sexual, en particular de una penetración), la fobia puede presentarse tanto en hombres como en mujeres.

Todas las disfunciones sexuales tienen consecuencias negativas, como malestar personal, conflictos interpersonales, sufrimiento y en ocasiones evitación de la intimidad sexual.

Las causas de las disfunciones son diversas y deben ser exploradas con detenimiento pues algunos padecimientos físicos como la diabetes, la hipertensión arterial, el síndrome metabólico, algunos trastornos neurológicos u hormonales y algunos tumores cancerosos tienen manifestaciones en la respuesta sexual humana. Otras causas pueden ser psicológicas como angustia de desempeño, desconocimiento del propio cuerpo y su funcionamiento, interferencias de pensamientos durante la actividad erótica, baja autoestima, trastornos de personalidad o conflictos mentales o emocionales. Un tercer nivel de causas de las disfunciones se encuentra en la relación de pareja, los conflictos y discusiones, problemas de comunicación dificultan las experiencias placenteras y en ocasiones interfieren en la respuesta sexual humana.

En cualquier caso, es muy importante atender las disfunciones sexuales con un especialista (sexólogo clínico) que sea capaz de realizar el diagnostico completo y ofrecer un tratamiento adecuado pues las consecuencias tanto en lo individual como en pareja son importantes y se relacionan con la salud física, mental y sexual, la satisfacción sexual en particular y la satisfacción por la vida en general.

domingo, 14 de agosto de 2011

La respuesta sexual humana

Existen diferentes modelos para explicar la respuesta sexual humana. Los pioneros en su investigación y descripción fueron Masters y Johnson. Observaron hombres y mujeres durante diversas experiencias eróticas, midiendo su temperatura, presión arterial, ritmo cardíaco, respiratorio, tono muscular, dilatación pupilar y variaciones en los genitales. Ellos identificaron 4 fases: excitación, meseta, orgasmo y resolución.
Más adelante, Helen Kaplan, observó que muchas personas tenían dificultades con la frecuencia del deseo sexual y propuso un modelo que incluye este elemento, su propuesta fue que el erotismo tiene estas fases: deseo, excitación y orgasmo.
Bancroft propuso dividir los fenómenos de excitación y orgasmo en diversas dimensiones, aludiendo a la subjetividad y separando los elementos centrales, periféricos y genitales.
Finalmente, Bateson, sugiere que la respuesta sexual femenina y menos lineal que la de los hombres de modo que el deseo y la excitación se ven reforzados por la satisfacción y estimulados en ocasiones por razones ajenas al erotismo per se.
En adelante describiré lo que sucede con las siguientes fases: deseo, excitación, orgasmo y resolución.
El deseo sexual
El deseo sexual se ha descrito como las ganas de tener una actividad erótica, puede expresarse en fantasías (imaginar una escena erótica que se puede o no protagonizar), recuerdos (acordarse de un momento erótico), pensamientos (pensar en tener una experiencia erótica) o simplemente en una disposición para aceptar las relaciones sexuales.
No hay una normalidad descrita específicamente para la frecuencia del deseo sexual. Esto depende de la edad, el tiempo de formada la pareja y la situación de las personas. El deseo sexual se ve afectado por los cambios hormonales propios del embarazo y del envejecimiento.
La excitación
Un segundo momento que puede coexistir con el deseo sexual es la excitación. Se puede considerar que la excitación es la respuesta del cuerpo en general y de los genitales en particular a ese deseo. También puede ser que sin sentir deseo, por la estimulación erótica (caricias, besos, manipulación de los genitales) el cuerpo responda con la excitación y esto vaya generando el deseo poco a poco.
La excitación sexual consiste en una respuesta genital y una respuesta corporal a los estímulos sexuales. La respuesta genital consiste en el aumento de la afluencia y concentración de sangre en los labios menores y mayores lo que los hace hincharse y enrojecerse. La vagina comienza a secretar de manera abundante un líquido que servirá para lubricar y facilitar una posible penetración. Algunas mujeres y hombres le llaman a esto “mojarse”. En el caso de los hombres, la sangre provoca una erección del pene.
Con respecto a la respuesta corporal, hay un aumento de la frecuencia cardiaca, aumento de la frecuencia respiratoria, aumenta la presión arterial, se agudizan los sentidos, aparece un enrojecimiento en el pecho, los pezones se erectan y las mamas crecen un poco.
El orgasmo
El erotismo por lo general se acompaña también del orgasmo. El orgasmo es una sensación que se identifica con mucho placer. Hay muchas maneras en que las mujeres describen sus orgasmos, lo cierto es que no puede confundirse con nada, una mujer que lo ha sentido lo sabe, tal vez puedas pensar cómo sientes tus orgasmos, Algunas mujeres describen sensaciones de clímax, explosión, gran calor, sensaciones intensas que recorren su espalda, sensaciones de abandonarse, o sensaciones de contracciones genitales. Algunas mujeres pueden sentir ganas de orinar o incluso sentir que se orinan, en realidad no es orina, sucede que en el momento del orgasmo se producen grandes cantidades de líquido semejante al líquido lubricante de la excitación, a veces se le llama a este fenómeno eyaculación femenina.
En el caso de los hombres, el orgasmo se acompaña casi siempre de la eyaculación que consiste en la expulsión por medio de contracciones, de un líquido blanco y espeso, por la uretra. Este líquido contiene espermatozoides cuando el hombre no se ha practicado la vasectomía.
Cabe recordar que el orgasmo es una parte de la experiencia erótica, cada una de las fases es disfrutable.
La resolución
La última etapa es la de resolución, es un momento en el que se siente satisfacción y relajación. Todos los cambios que se dieron en el cuerpo regresan poco a poco a su estado “normal”, al que tienen cuando no se está excitada/o. En general se siente una sensación de bienestar y tranquilidad. Es posible sentir ganas de dormir, de ser abrazada/o, o incluso puede sentirse mucha energía y actividad. Estas sensaciones pueden alternarse o ser diferentes según la ocasión.

domingo, 7 de agosto de 2011

El sexo anal


El tema de la estimulación anal ha tomado gran popularidad. Se oye de las prácticas sexuales anales en programas de televisión y radio, causando interés e inquietud. Se creía que la estimulación anal era una práctica homosexual, incluso algunas corrientes de la psicología asumen aún que cualquier práctica de estimulación anal (ya sea en autoerotismo o en una pareja heterosexual) revela un deseo homosexual inconsciente.
Los supuestos deseos homosexuales son absolutamente equivocados pues la atracción homosexual es relativa al sexo de la persona que nos apetece sexual y emocionalmente y no se relaciona con sólo una parte de su cuerpo. Una persona que tiene deseos de estimulación anal con una persona del otro sexo, es una persona heterosexual y una persona que desea a una persona de su mismo sexo aunque no quiera caricias sexuales en la zona anal.
Los sexólogos sabemos que la zona anal es altamente inervada y capaz de generar estímulos muy placenteros. El ano y el recto son partes de nuestro cuerpo que pueden recibir caricias sexuales tal como podemos acariciar la boca, las mamas, las axilas o cualquier parte del cuerpo con una motivación erótica.
Si bien la zona anal puede producir placer al ser acariciada, no representa una zona de placer para todo el mundo. Para algunas personas, el hecho que el ano está estrechamente relacionado con las heces lo hace desagradable y poco atractivo para el placer. Esto es muy válido y respetable. Nadie debe ser obligado a prácticas sexuales que le disgustan.
Para las personas que se interesan en explorar las sensaciones placenteras de esta zona en particular, hay muchas formas de estimularla, desde caricias externas con la mano, introducción de un dedo, introducción de juguetes sexuales, penetración anal con el pene y estimulación oral del ano. La próstata puede estimularse también desde el perineo o presionando las ingles si se desea explorar las sensaciones placenteras que produce esta zona en los hombres.
Dado que el recto y ano no producen lubricación natural, se recomienda utilizar lubricantes a base de agua o de silicón cuando lo exploren. También se recomienda hacer una estimulación suave y progresiva del esfínter antes de una penetración, pues si bien el ano puede relajarse para recibir un pene de cualquier diámetro, es importante prepararlo para evitar desgarres o que la piel se lastime.
Es también muy importante utilizar condón en todas las relaciones sexuales anales pues la piel del recto es frágil y se lastima fácilmente, favoreciendo el contagio de infecciones de transmisión sexual incluyendo el VIH. Puede utilizarse también el llamado condón femenino, introduciéndolo en el ano en lugar de la vagina.
La penetración anal estimula al hombre de una manera diferente que la vagina, el ano aprieta la base del pene y el recto es un espacio amplio, seco y tibio, mientras que la vagina es húmeda y envuelve completamente al pene en la penetración. En cuanto a la mujer, la penetración anal estimula el punto G y es posible que sienta orgasmos con este tipo de actividad sexual. Se puede acariciar el clítoris durante la penetración anal para aumentar las sensaciones placenteras.
Cabe mencionar que la posición que permite una penetración más suave es la de la “cuchara” ambos acostados de lado, y a mujer (o la persona que será penetrada) se recuesta de espaldas a su pareja y el hombre penetra desde atrás. En esta posición, ella puede estimularse el clítoris mientras él le acaricia las mamás, consiguiendo una mayor estimulación y mayor palcer.
Hay que recordar que no debe haber una penetración vaginal después de una anal sin cambiar el condón. La higiene es sumamente importante cuando se practica la estimulación anal. Los cuidados higiénicos son: lavar el ano (por fuera) con agua y jabón neutro, puede hacerse un enema con agua tibia (por dentro, no debe usarse ninguna sustancia además del agua), utilizar barreras (plásticos o de látex) al practicar el beso negro (estimulación oral en el ano).
Tomando todas estas medidas, no queda más que disfrutar de una forma diferente y excitante de estimulación erótica, que puede ser tan satisfactoria como la estimulación oral, de las mamas o de cualquier parte del cuerpo. Todo nuestro cuerpo tiene el potencial de producir placer, depende de que nos demos permiso de sentirlo y de compartirlo.

martes, 2 de agosto de 2011

Los juguetes sexuales


La conducta sexual humana es amplia y muy variada. El ser humano ha ideado diversas maneras de lograr una estimulación sexual desde los comienzos de la humanidad. Las referencias al erotismo y la fertilidad, su culto con símbolos fálicos o femeninos (figuras de penes o de mujeres con grandes caderas o mamas pronunciadas) y los objetos destinados a la estimulación visual se encuentran desde la prehistoria y en casi todas las culturas primitivas. La búsqueda de una satisfacción sexual sin consecuencias es también histórica, con el uso de condones fabricados con tripas de borrego.
Actualmente, la tecnología ha permitido elaborar objetos exclusivos para la estimulación y satisfacción sexual con funciones y diseños para todos los gustos. En los recorridos por las tiendas de erotismo, se pueden encontrar juguetes para estimular el juego y la fantasía (disfraces, ropa íntima sexy), aceites y lubricantes para alargar la estimulación no coital, para los juegos más intensos y apasionados (esposas, artefactos para dar nalgadas, pinzas para los pezones, clítoris y escroto etc), dildos (juguetes con forma fálica para realizar una penetración) vibradores, anillos para el pene, o fundas para el pene con textura para provocar sensaciones diferentes, juguetes con formas no sexuales con diversas funciones y los más recientes son los juguetes que generan pequeñas descargas eléctricas en las zonas genitales (vulva, vagina y pene), el ano o en los pezones.
En realidad hay muchos objetos en casa que pueden utilizarse para una estimulación sexual (masajeadores con vibración, frutas y verduras de la cocina, alimentos como la miel, la crema o el chocolate líquido. Pueden usarse como juguetes siempre y cuando se revise que no tengan texturas filosas o que puedan lastimar el cuerpo o los genitales y que se tenga cuidado con la higiene puesto que son ingredientes de la cocina.
Lo importante a considerar cuando se desea utilizar un juguete sexual, es la actitud. Por supuesto que la satisfacción sexual es cosa seria, en la que se pueden involucrar sentimientos intensos hacia una persona y que se requiere de tiempo de tranquilidad y de un espacio seguro para poder vivirla. Además, el erotismo es divertido, cuando queremos sentir placer, necesitamos reírnos y pasarla bien, no tomar las cosas con demasiada seriedad pues el objetivo es gozar y compartir esa alegría y sensaciones intensas. Un juguete no va a reemplazar nada. Es simplemente un ingrediente para agregar en nuestra vida erótica y hacer nuestro menú más variado y apetitoso.
Los juguetes sexuales pueden utilizarse para el autoerotismo de manera solitaria, o pueden usarse en pareja para aumentar la estimulación y la diversidad de opciones sexuales. Hay algunos juguetes diseñados para el uso en pareja, como los anillos vibradores, que estimulan al hombre en la base del pene y a la mujer en el clítoris.
Otros juguetes que aparentemente se utilizan en solitario pueden entregarse a la pareja para que sea ella quien los manipule al estimularnos, o bien puede que se guste de hacer mirar a la pareja mientras nos autoestimulamos, de cualquier modo, los ingredientes más importantes para elegir el uso de los juguetes serán la creatividad y la capacidad de jugar con la pareja.
Algunos otros elementos que no son juguetes pero que nos estimulan y pueden promover la complicidad y el juego en la pareja, son los cuentos o novelas eróticos y las películas pornográficas.
Cabe mencionar que todos estos elementos son aptos para mayores de edad, los juguetes sexuales y demás aditamentos para la estimulación erótica deben guardarse fuera del alcance de los menores.